CONSEJOS Y PRECAUCIONES

Lee estos sencillos consejos para disfrutar durante más tiempo de las velas y evitar riesgos.

CUIDADO DE LAS VELAS

  • No sitúes las velas al sol ni cerca de fuentes de calor (radiadores, estufas) para evitar que se deformen.

  • La cera virgen y los colores pueden decolorarse por efecto de luz. Para conseguir una mejor conservación procura no colocar las velas cerca de ventanas o bajo la acción directa de focos de luz intensa.

  • No enciendas las velas en lugares con corrientes de aire, así evitará que la llama se desplace y que  chorreen en exceso, aumentando así su duración.

  • Limpia el polvo con un paño humedecido, nunca con estropajos o utensilios que puedan rallar su superficie.

  • Las velas de cera virgen, por efecto del tiempo y los cambios de temperatura, pueden cubrirse con una ténue capa blanquecina. No es un defecto; es un signo de la calidad y pureza de la cera. Para eliminarla, basta con frotar suavemente la vela con un paño seco de algodón. Con precaución, también se puede emplear un secador de pelo, dirigiendo el chorro de aire caliente por toda la superficie de la vela, de forma uniforme y sin detenerse. El aire caliente funde esa pátina y la vela recobra su brillo natural.

PRECAUCIONES

  • No enciendas nunca las velas sobre superficies, candelabros u objetos que puedan arder (papel, cartón, madera, etc.).

  • No enciendas las velas cerca de cosas u objetos inflamables.

  • No sitúes las velas encendidas cerca de cortinas ni debajo de estanterías o muebles, pues podrían quemarse por efecto del calor de la llama.

  • No abandones las velas encendidas, es peligroso.

  • ¡Una vela no es un juguete! Mantenlas fuera del alcance de los niños y de tus mascotas.

  • Al apagarlas utiliza apagavelas o sitúa una mano por detrás de la llama para evitar que la cera salpique al soplar.

  • No coloques velas encendidas demasiado próximas entre sí.

CÓMO LIMPIAR MANCHAS DE CERA

  • Manchas en la ropa

No es raro que, al manipular las velas, pueda caernos alguna gota de cera sobre la ropa, que, durante una comida, se nos derrame cera sobre el mantel, o que, al apagar una vela soplando, salpiquemos con cera lo que esté delante de ella. ¿Qué podemos hacer para eliminarla? (*):

  1. Retirar la máxima cantidad de cera posible de la tela raspando con un cuchillo o una espátula, con cuidado para no cortarla.

  2. Colocar papel absorbente por debajo y por encima de la mancha de cera.

  3. Con una plancha caliente, pasar reiteradas veces sobre la mancha. Hay que ir cambiando la posición de los papeles para que absorban la mayor cantidad de cera posible y, si es preciso, cambiar los papeles por otros nuevos, hasta que salgan limpios.

  4. Después de haber quitado toda la cera, veremos que en la tela quedará todavía una mancha. Para eliminarla totalmente, podemos proceder de dos maneras:

    1. Mojar la mancha con aguarras, colocar papeles absorbentes limpios y volver a planchar.

    2. Aplicar algún producto desengrasante (tipo KH7) sobre la mancha.

  5. Finalmente, lavar la prenda con jabón a mano, o meter directamente en la lavadora. Si todo ha ido bien, la mancha habrá desaparecido completamente (**).

  • Manchas en objetos

Si los objetos no son porosos (metal, vidrio, cerámica, etc.), podemos sacar la cera raspando con un cuchillo y, si aún quedan restos, aplicar calor (con un secador de pelo, por ejemplo) para que la cera se funda y poder quitarla con papel absorbente. Si se trata de cazuelas que sean resistentes al calor, podemos ponerlas directamente sobre la cocina y, cuando la cera se funda, limpiarlas con papel absorbente (***).

¡¡¡Suerte!!!

(*) Sirve tanto para cera virgen, como para manchas de parafina.

(**) Si la cera está coloreada es posible que la mancha no salga del todo debido a los tintes.

(***) En el caso de objetos porosos, o que no soporten el calor, será más difícil eliminar la cera por completo.